Diseño

Algunas claves para reformar tu salón

Cuando se compra una vivienda a reformar, en mal estado, son pocos los que llegan a vislumbrar bien el nuevo ambiente y todas las posibilidades que ofrece. Por ejemplo, vamos a centrarnos en este salón y a obviar lo negativo fijándonos siempre en sus puntos fuertes:

  • Altura de techos a 3,25 m. Lo estándar son 2,50-2,60 m, siempre un techo alto imprime carácter y aporta personalidad a la vivienda. Bastaría con este punto para hacer un buen proyecto.
  • Molduras: con techos altos se pueden completar y enriquecer. Dependerá de tu gusto y del estilo final del salón. Aquí se optó por la sobriedad.
  • Amplitud 5 x 5 m: muchas posibilidades pero a su vez algún que otro quebradero de cabeza.
  • Luminoso: Siempre se valora más si hay ventanales. Si llegan hasta el suelo, mejor.
  • Elemento central bien hecho: Estantería a medida muy bien hecha y  con chimenea.
  • Conexión con el comedor mediante una puerta corredera (no se ve en la foto)
  • Puertas de cristal a cuarterones.
  • Tiradores de latón: originales

Con esto, un par de revistas, selección de telas, listado de qué mobiliario podemos usar y cuál debemos rechazar y una interesante gama cromática… lo tenemos.

¿Cómo se llega a esto? Impresionante.

Salón antes. Así estaba el día de la compra.

Salón antes. Así estaba el día de la compra.

Salón después. Así quedó el día que se pudo disparar la foto. Aún con detalles pendientes pero con otro aspecto. Bonito, ¿verdad?

Salón después. Así quedó el día que se pudo disparar la foto. Aún con detalles pendientes pero con otro aspecto. Bonito, ¿verdad?

1. A dibujar: papel cuadriculado, goma y lápiz.

Plantear un plano a escala, dibujado por ti, pero a escala, insisto (con las medidas exactas). Lleva su tiempo, ten paciencia, borra, y anota de nuevo. Usa hojas cuadriculadas y una tabla con pinza. Es más cómodo pues se dibuja de pie.

Evidentemente si te resulta más avanzado hacerlo digitalmente es lo perfecto. Una vez que lo tengas a mano y lo domines, puedes pasarlo al ordenador, a escala. Te resultará fácil ubicar el resto de elementos pero… si no tienes tablet y quieres estar en las revisiones de obra… necesitarás una impresión.

2. La clave está en la medición: si no mides, fallarás.

Si mides tú consigues aprenderte de memoria los paramentos, la ubicación de los bajantes, los tamaños de los elementos, de las puertas, salientes, la ubicación de los puntos de luz a reutilizar, verás todo lo que no te servirá en el nuevo proyecto, etc… Si lo haces tú vas pensando el porqué de cada cosa y visualizas mejor lo que quieres. Verás muy claramente lo que se puede hacer y lo que no. Además, preguntarás a los operarios con más conocimiento de causa. Ellos lo notan y lo agradecen.

3. Ubica el mobiliario con formas geométricas sencillas:

Una vez que tienes el plano planteado hay que comenzar a pensar en la distribución del mobiliario. No me estoy refiriendo a las telas ni a los materiales sino que lo que necesitas ahora es organizar la distribución real de los muebles, sus tamaños y cómo querrás ver el salón. Nada más. Ubícalo en plano –a escala, con su tamaño– y déjalo reposar.

Para distribuir bien y no cometer errores puedes tener en cuenta lo siguiente:

  • la entrada de luz.
  • la comodidad para acceder a la zona de estar.
  • las distancias entre los sofás.
  • la distancia a la TV.
  • las mesitas auxiliares.
  • ten muy clara la iluminación indirecta: es la más hogareña.
  • si quieres alfombra: dibuja el tamaño óptimo para que luego no te queden los sofás con unas patas sobre la alfombra y otras no. O todas o ninguna.
  • piensa especialmente, cómo vas a limpiar y si tendrás obstáculos excesivos para pasar con la aspiradora, mopa, escalera para cristales, etc… No todo se puede conseguir, pero al menos lo has de poder decidir.

En definitiva, piensa en todo. No podrás hacerlo en menos de 2 h a no ser que le hayas dedicado mucho tiempo previo.

Define bien el esqueleto: las instalaciones, el hueso duro.

Este es el punto más importante y donde la mayoría se atasca (incluidos los arquitectos). Es tedioso, lento, exige concentración, capacidad y muchas revisiones. Gran parte del presupuesto está centrado aquí.

Aquí tienes que saber más. Hablamos de las instalaciones (electricidad, fontanería, gas, aire acondicionado, calefacción, etc…), también hablamos de los cierres y hablamos de los posibles derribos de paredes. Ojo. Mi consejo es que debes tener claro lo que quieres (dónde quieres ver el mobiliario), imaginarte la vida en ese salón, cuando entras en el mismo qué enciendes y dónde apagas si te desplazas en un sentido, en el otro, etc… Todos los que ya hayáis pasado por esto creo que os estaréis identificando. Bien. Pasada esta fase –dura y ardua– sigamos.

Aclara la calidad de los materiales.

En este caso, el cambio más importante va a hacerse en la solería. La calefacción va por suelo y es el momento de decidir. Se van a poner listones macizos de madera de Roble en espiga francesa, es decir, con corte a inglete de 45º. Pues… a dibujar en el ordenador para ver si queda bien.

Elige una gama cromática interesante y que tenga en cuenta el resto de la vivienda.

Es bonito ver que una casa está bien estudiada. Requiere mucho trabajo y mucha contención. Esfuérzate por no dejarte llevar por las modas pues estas pasan y la casa se te queda obsoleta en un par de años. Colores demasiado importantes, papeles pintados excesivos, etc…

Estudia tu estilo. Y perfecciónalo. Tu puedes.

Decide qué pones y qué eliminas de tu vida. No todo el mundo sabe mezclar el mobiliario contemporáneo con el heredado. Requiere un don que no todos tenemos. Ten cuidado con esto pues los fallos a veces son importantes: cuadros de dudoso gusto, centros de flores de estilo minimal extraño y de tamaños extraños, lámparas muy muy… que no se sabe bien, quizá es mejor parar. Busca y estudia salones en revistas, márcalos, e intenta imitarlos tal cual, hasta en el modo que doblan la manta o colocan el cojín. Que no te de apuro en preguntar a amigos que tengan casas bonitas. Y, por supuesto, mira mucho rato seguido el espacio a decorar. Tienes que lograr que quede sereno, ordenado, acogedor y espectacular. Tu puedes.

Un truco: cuando creas que has terminado tu salón, hazle una foto, analiza los errores y replantea lo que pida mejorar. Se tarda mucho en estar orgulloso y con el salón finalizado. Cuestión de años y de irlo mejorando a ‘poquitos’.

Si necesitas ayuda puedes escribirnos a infoPiaSweetHome@gmail.com y podemos orientarte gratuitamente.

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