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¿Cómo hacer una buena entrevista a la empleada del hogar y acertar a la primera?

Si quieres tener éxito y valorar con objetividad si la persona candidata es lo que necesitas debes preparar la entrevista a la empleada del hogar muy bien. Te sugiero que te leas despacio el capítulo 14 de mi libro «Manual Para Organizar Tu Casa» . Ahí tienes la clave.

Una entrevista a una empleada del hogar sale bien cuando la has preparado antes: sabes qué tareas necesitas, has pedido referencias y tienes claros el contrato, el horario, el periodo de prueba y la formación. Con eso resuelto tienes medio camino hecho. Si improvisas, lo notarás a las pocas semanas.

Llevo más de 25 años organizando casas y formando a empleadas del hogar. Te cuento cómo lo hago yo, paso a paso. Da igual que busques a alguien por horas o interna: el método es el mismo. Hablo de empleada, pero todo vale igual si es un empleado.

¿Necesitas de verdad ayuda en casa?

No hace falta llegar desesperada para dar el paso. Hay señales que avisan antes: las tarteras no están listas por la noche, la ropa no está limpia cuando la necesitas, la despensa suele estar vacía o hay zonas de la casa que no tocas en semanas. Si la organización está bien pensada y aun así no llegas, lo que faltan son brazos.

Para decidirlo con calma:

  • Apunta lo importante que se queda sin hacer cada día.
  • Agrúpalo por áreas: cocina, limpieza, ropa, compras y niños.
  • Mira si reorganizando tus tiempos llegarías.
  • Valora lo que te está costando en cansancio y en estrés.
  • Decídelo con tu pareja. Es un gasto que entra en el presupuesto de la casa.

En una reunión del colegio, un padre lo dijo delante de todos: «La empleada del hogar puede salvar tu matrimonio. Es la mejor inversión que he hecho en mi vida». Él y su mujer renunciaron a otras cosas para tener ayuda tres días a la semana. En su casa, la diferencia fue de la noche al día.

Antes de buscar, define el puesto

Piensa qué tareas va a hacer y con qué horario: cuántas horas, cuántos días o si la necesitas interna. Después revisa las condiciones laborales. Yo siempre lo dejo en manos de una gestoría: sé que todo está en regla y me quedo tranquila.

Todo esto tiene que estar claro antes de la entrevista. Es el marco de lo que buscas.

Pide referencias, siempre

Lo que mejor funciona es el boca a boca: amigas, familia, compañeros de trabajo. Pero que una empleada le fuera bien a una amiga no significa que te vaya bien a ti. Pregunta siempre por qué dejó esa casa.

Este paso no se salta. Vas a confiarle tu casa, tus cosas y a tu familia. Ninguna empresa contrata sin pedir referencias, y en casa hay todavía más motivos.

Con las referencias en la mano:

  • Si el perfil no encaja con lo que necesitas, no la entrevistes.
  • Si las referencias dicen poco, puedes intentarlo.
  • Si son buenas y encaja, adelante.

Cómo preparar la entrevista

Una entrevista bien preparada es el 50 % del éxito. Cuando la conciertes por teléfono, explica por encima lo que necesitas y deja el sueldo para cuando os veáis en persona.

Llega con estos seis temas pensados:

  1. Las tareas concretas que va a hacer.
  2. El horario y los días de trabajo.
  3. El contrato y las condiciones laborales.
  4. El periodo de prueba, de una o dos semanas.
  5. La ropa de trabajo.
  6. La formación y el aprendizaje.

Durante la entrevista

  • Siéntate. Es mejor hablar sentadas y tranquilas que de pie.
  • Empieza como una profesional. Explica lo que necesitas sin dar más datos personales ni familiares de los justos. Si al final no la contratas, esa persona sabrá cosas de tu casa.
  • Concreta todo. Horas, días, contrato, sueldo, vacaciones y periodo de prueba. Di el día y la hora exactos en que quieres que empiece.
  • Cuida el tono. Cercano, amable y breve. Si te pregunta algo laboral que no sabes, no improvises: dile que lo consultas y la llamas cuanto antes.
  • Por escrito, mejor. Aunque sea un acuerdo sencillo, dejarlo por escrito evita malentendidos a las dos partes.

Cómo cerrar la entrevista

Pregunta si le han quedado claras las condiciones y si tiene alguna duda. Daos un par de días para pensarlo y contesta por teléfono, mejor que por mensaje. Cierra bien, sin dejar flecos.

Interna o externa: qué tener en cuenta

El método es el mismo. Con una interna, además, deja muy claro desde la entrevista:

  • El horario de trabajo y las horas y días de descanso, para que pueda organizarse.
  • Su habitación y un sitio para dejar sus cosas.
  • Cómo llega al transporte público, si vivís a las afueras.
  • La ropa de trabajo: con dos o tres mudas podrá cambiarse cuando haga falta.

Y en los dos casos: si va a cuidar de un bebé o de niños pequeños, apenas podrá hacer nada más. Tenlo en cuenta al repartir las tareas, para no pedir más de lo que se puede dar. Si no domina tu idioma, habla claro y despacio, toma notas y enséñaselas.

Después de contratar: lo que hace que funcione

La entrevista abre la puerta. Lo que haces después decide si la relación dura.

Comunicación

Una pizarra en la cocina resuelve muchas preguntas: cuántos comen y cuántos cenan, los menús, lo que hay que comprar y lo que toca ese día. Aun así, veos al menos un par de veces por semana. Los primeros días, quédate con ella.

Ropa de trabajo

Marga, una empleada a la que formé, al principio no quería ponerse la bata blanca. El primer día que se vio en el espejo me dijo que se sintió importante, como parte de una empresa. El uniforme marca un corte claro: aquí vengo a trabajar.

Formación

Cada casa funciona a su manera. Mira en qué es buena y enséñale lo que le falte. Si no tienes tiempo, una profesional de la organización doméstica puede formarla por ti. Es parte de mi trabajo.

Supervisión

Supervisar no es desconfiar. Basta un vistazo rápido, alguna pregunta y dar las gracias por lo que está bien hecho. Tú organizas y ella trabaja: cada una en su sitio, con respeto y amabilidad. Así la relación va mejor para las dos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se prepara una entrevista a una empleada del hogar?

Definiendo antes las tareas, el horario y las condiciones, pidiendo referencias y llevando pensados seis temas: tareas, horario, contrato, periodo de prueba, ropa de trabajo y formación.

¿Qué hay que preguntar al pedir referencias?

Sobre todo, por qué dejó de trabajar en esa casa. Esa respuesta te dice si puede encajar en la tuya.

¿Cuándo se habla del sueldo?

En persona, durante la entrevista. Por teléfono basta con explicar por encima lo que necesitas.

¿Cuánto debe durar el periodo de prueba?

Yo propongo una o dos semanas, suficientes para ver cómo trabaja y cómo se desenvuelve con los niños o los mayores. Menciónalo en la entrevista.

¿Qué cambia si la empleada del hogar es interna?

Hay que dejar claros el horario, los descansos, su habitación, cómo se desplaza y tener varias mudas de ropa de trabajo.

¿Hay que formar a la empleada del hogar?

Sí. Aunque tenga experiencia, cada casa tiene su forma de hacer las cosas. Si no puedes formarla tú, puedes contar con una profesional.

La clave, en el capítulo 14 de mi libro

Todo esto lo desarrollo en el capítulo 14 de mi libro, Manual para Organizar tu Casa: la selección, la entrevista, la contratación, la formación y la supervisión, y también los cuidadores, los canguros y las au pair.

Tienes el resumen en vídeo en mi Instagram, @PiaOrganiza: Empleada de hogar. Y si prefieres que te acompañemos en la formación de tu empleada del hogar, en PiaOrganiza lo hacemos contigo.

¿Conoces a alguien que esté buscando ayuda en casa? Pásale este artículo.

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