Imágenes

manojo-cencerros

En realidad eran unos cinco o seis cencerros de unos 6 cm, atados con una cinta y que mi madre colgaba de un gancho para tenerlos a mano. Creo que los colgaba en la terraza. Nos reíamos mucho con los amigos porque decían que parecíamos vacas. Y era cierto. Pero era la única madre que lograba que subieran a merendar más del triple del número de hijas. Es decir, que ella daba de merendar a la mitad de los niños de la urbanización.

Si quieres, deja un comentario.