Fabrics, To be organized

Cuidar y guardar el traje de baño

Es muy interesante saber cómo conservar la ropa de baño para que esté en perfectas condiciones para la siguiente temporada.

Aunque parezcan prendas muy resistentes que podrían llegar a durar toda una vida, son bastante delicadas.

Después de comprar: ¡al baño de vinagre!

Antes de usarla por primera vez: ponerla en remojo con un poco de vinagre o agua con sal para que se fijen los colores y duren más tiempo, además de por higiene.

Las cremas:

En la playa, la piscina, el campo…: hay que tener cuidado a la hora de aplicar las cremas para evitar dejar manchas en los bordes, ya que algunas de estas cremas o sprays llevan colorantes que ensucian las prendas de baño y son muy difíciles de eliminar.

¿Dónde nos sentamos?
Encontrada en tucanmadera.es

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Encontrada en piedra-artificial.es

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O con qué nos rozamos: si lo hacemos sobre superficies ásperas se arañará; en el césped se podría teñir de verde por la humedad (y no se quitará fácilmente); si nos sentamos en la orilla del mar durante mucho rato la arena se introducirá en el tejido y dejará una mancha muy desagradable que, además perjudicará enormemente a la tela. También hay que evitar entrar y salir de la piscina por el bordillo, ya que el roce con la piedra daña los tejidos… Mejor entrar y salir por la escalera.

La clave está en lavarlos después de cada uso:

Lo primero que hay que hacer nada más llegar de la playa o la piscina es lavar los bañadores.

La mejor forma de lavarlos:

Con un jabón líquido para ropa delicada y con agua fría, que elimina el cloro y la sal.

Desaconsejo:
  1. El agua muy caliente que daña el tejido, lo encoge y destiñe.
  2. El detergente en polvo es más agresivo y endurece la tela.
  3. El suavizante hace que las fibras y elásticos den de sí.
  4. La lavadora no es correcta porque la tela se desgasta y pierde color.
  5. Dejarlo, por norma general, en remojo es una mala decisión.
NO al agua caliente; Detergente en polvo; Suavizantes; Remojo prolongado; Lavadora o secadora.

NO al agua caliente; Detergente en polvo; Suavizantes; Remojo prolongado; Lavadora o secadora.

Precauciones para el lavado:
  1. Escurrir: con cuidado para no deformarlo.
  2. Si la prenda tiene bordados, abalorios, pedrería u otros elementos delicados es mejor lavarlos introducidos en una bolsa de malla con cremallera evitando que se enganche el tejido.
  3. Secado: La mejor forma de secar la ropa de baño es al aire libre, sobre una superficie lisa para que no se deforme y a la sombra para que no se aclare. El sol es una de los elementos que más deterioran el tejido de los bañadores aunque si no queda más remedio que tenderlos al sol es recomendable ponerlos del revés para que los rayos solares no incidan directamente sobre la parte visible. Nada de secadora, el calor destruye las fibras elásticas.
  4. No plancharlos nunca, tampoco los de caballero de tela.
Forma de guardarlos a diario:

Nunca se debe guardar un bañador mojado porque la humedad facilita la proliferación de hongos.

Almacenamiento al final de la temporada:

Antes de guardar las prendas de baño hay que lavarlas en un programa para prendas delicadas,  sin suavizante, y dejándolas secar perfectamente. Cuando estén totalmente secas, las guardamos en una bolsa de cierre hermético o de tela suave en un cajón o en una caja (lo bueno es que esté forrada con papel para proteger las prendas de la humedad) y procurando que no quede demasiado presionado con otras prendas. No los guardes con las cestas de mimbre, las chanclas, gafas de buzo, toallas de playa y el resto de ‘aperos’ playeros. Recuerda que es ropa.